Rehabilitación postcirugía del ligamento cruzado anterior en deportistas: tu guía hacia una recuperación exitosa

La cirugía de ligamento cruzado anterior (LCA) es un paso importante para restaurar la estabilidad de la rodilla tras una lesión, especialmente en deportistas. 

Sin embargo, el proceso de recuperación no termina con la operación: la rehabilitación es crucial para garantizar que tu rodilla recupere toda su funcionalidad.

La rehabilitación te permite volver a tus actividades diarias o deportivas sin riesgos de recaídas.

En este artículo, te explicamos las fases clave de la rehabilitación postcirugía del LCA, con un enfoque basado en evidencia científica, y te proporcionamos recomendaciones prácticas para un retorno seguro y efectivo al deporte.

¿Qué es la cirugía de LCA?

El ligamento cruzado anterior es uno de los principales estabilizadores de la rodilla, y su lesión es común en deportes que implican giros bruscos o saltos. 

La cirugía más frecuente para el LCA consiste en reemplazar el ligamento dañado con un injerto, aunque hoy en día existen opciones menos invasivas, como la reparación del LCA sin necesidad de injerto.

En ambos casos, la rehabilitación posterior es clave para recuperar la fuerza, el movimiento y la funcionalidad de la rodilla.

Pero la rehabilitación es un proceso progresivo.

Tendrás que tener paciencia y perseverancia. ¡Esa es la clave del éxito hacia una recuperación completa!

El proceso de rehabilitación tiene en cuenta el tiempo que demanda la recuperación de la rodilla luego de la cirugía.

Podemos decir que este proceso será de 5 fases.

  • Fase Inicial (0-6 semanas): Se enfoca en la movilidad de la rodilla, el control del dolor, la reducción de la inflamación y el restablecimiento del rango de movimiento.
  • Fase de Recuperación (6-12 semanas): Aquí se aumenta la fuerza y la estabilidad de la rodilla, trabajando sobre la coordinación y la función muscular a través de ejercicios de resistencia progresiva.
  • Fase Avanzada (12-18 semanas): Se busca restaurar la funcionalidad en actividades específicas como correr y cambiar de dirección.
  • Fase Final (18-24 semanas): El paciente se prepara para el regreso total a su deporte o actividad habitual, trabajando en la agilidad, la velocidad y el rendimiento.

Fases Recuperacion cirugia rapida ligamento cruzado anterior

Fase 1: Inmediata postoperatoria (0-6 semanas)

En las primeras semanas, después de la cirugía, el objetivo principal es reducir la inflamación, proteger el injerto y comenzar a restaurar la movilidad de la rodilla.

Objetivos principales:

    Minimizar la hinchazón y el dolor.

    Restaurar la extensión completa de la rodilla.

    Activar los músculos de la pierna para evitar la inhibición muscular.

Ejercicios recomendados en fase 1

  • Movilidad de la rodilla: Ejercicios de flexión y extensión suaves, realizados con la supervisión de un fisioterapeuta.
  • Activación del cuádriceps: Ejercicios isométricos para activar el cuádriceps y evitar la atrofia muscular.
  • Control de la inflamación: Aplicación de hielo, compresión y elevación para reducir la hinchazón.

En esta fase, la prioridad es no forzar la rodilla, evitando movimientos que puedan comprometer el injerto.

Fase 2: Recuperación (6-12 semanas)

Objetivos principales:

    Mantener la extensión completa de la rodilla.

    Recuperar flexión completa (al menos 120 grados).

    Mejorar la marcha y la capacidad para caminar sin cojear.

Ejercicios recomendados en fase 2

  • Bicicleta estática: Ayuda a mejorar la movilidad de la rodilla sin sobrecargarla.
  • Fortalecimiento muscular: Sentadillas sin peso, levantamientos de talón (calf raises), y ejercicios de abducción de cadera.
  • Equilibrio: Ejercicios de estabilidad, como mantener el equilibrio sobre una pierna, que mejoran la propiocepción (capacidad que tiene nuestro cuerpo para percibir y controlar el movimiento y la posición de nuestras articulaciones, sin necesidad de verlo).

En esta fase, la rodilla debería haber recuperado suficiente movilidad, y el enfoque se desplaza hacia la restauración de la fuerza muscular y la corrección del patrón de marcha.

Fase 3: Rehabilitación avanzada (12-18 semanas)

Objetivos principales:

Mantener el rango de movimiento.

Aumentar la fuerza en los músculos de la pierna, con énfasis en el cuádriceps y los isquiotibiales.

Comenzar a trabajar la agilidad y el cambio de dirección.

Ejercicios recomendados en fase 3

  • Fortalecimiento con pesas: Uso de máquinas de gimnasio como la prensa de piernas y la máquina de curl de piernas.
  • Ejercicios funcionales: Sentadillas, lunges (zancadas) y saltos controlados para mejorar la fuerza y la capacidad de realizar movimientos diarios y deportivos.
  • Agilidad: Comenzar con ejercicios de agilidad de bajo impacto, como caminar en línea recta y realizar movimientos laterales suaves.

A medida que la rodilla se fortalece, se empiezan a incorporar ejercicios más exigentes que mejoran el control muscular y la funcionalidad de la rodilla.

Fase 4: Final (18-24 semanas)

Objetivos principales:

    Mejorar la capacidad de reacción y explosividad.

    Desarrollar el control para movimientos rápidos y cambios de dirección.

  Restaurar la fuerza y el control en los músculos de la pierna para movimientos más intensos.

Ejercicios recomendados en fase 4

Ejercicios de agilidad y plyometría: Salto en caja, saltos con aterrizaje controlado, y otros ejercicios que mejoran la fuerza explosiva de las piernas.

  • Carrera: Iniciar con carreras a baja velocidad, aumentando gradualmente la distancia y la velocidad según la rodilla lo permita.
  • Entrenamiento específico del deporte: Incorporar movimientos del deporte al que se desea regresar, como cambios de dirección, sprints y, si es posible, ejercicios con balón.

En esta fase avanzada, el objetivo es preparar la rodilla para la actividad deportiva específica, que involucra movimientos rápidos y cambios de dirección.

Retorno al deporte (6 meses en adelante)

Objetivos principales:

    Asegurarse de que la rodilla no presente dolor ni hinchazón.

    Lograr un rendimiento similar al nivel previo a la lesión.

    Desarrollar la confianza en la rodilla y prevenir futuras lesiones.

Ejercicios recomendados 

  • Entrenamiento en campo: Realizar entrenamientos en condiciones de alta intensidad, como sprints, cambios de dirección rápidos y simulacros de juego.
  • Evaluación final: Antes de regresar a la práctica deportiva, es importante someterse a una evaluación final para asegurar que la rodilla está en condiciones óptimas.

Esta fase está destinada a los atletas que desean volver a la actividad deportiva competitiva. El objetivo es asegurar que la rodilla esté completamente preparada para soportar la carga de trabajo y el estrés físico del deporte.

Enfoque multidisciplinario y evaluación continua

Un aspecto clave en la rehabilitación del LCA es el enfoque multidisciplinario que incluye cirujanos ortopédicos, fisioterapeutas, entrenadores, nutricionistas, psicólogos y otros especialistas. 

Cada miembro del equipo tiene un rol claro en el proceso para garantizar una rehabilitación completa y exitosa.

Además, el progreso debe ser evaluado de manera continua, usando indicadores clave de rendimiento (KPI) como la fuerza muscular, el rango de movimiento, la estabilidad de la rodilla y el rendimiento funcional; lo que garantiza que el paciente esté listo para avanzar en a la siguiente fase de su rehabilitación.

¿Estás listo para iniciar tu rehabilitación?

La rehabilitación tras una cirugía de LCA es un proceso detallado y personalizado que puede marcar la diferencia en tu retorno a la actividad física. 

Si estás buscando una guía experta para tu recuperación, no dudes en contactar con el Dr. Ares. 

Con su enfoque basado en la ciencia y experiencia, te ayudará a seguir cada etapa de la rehabilitación de forma segura y efectiva, garantizando que logres una recuperación total y te prepares para regresar al deporte de la mejor manera posible.

Agenda tu cita hoy mismo y comienza tu camino hacia una rodilla fuerte y funcional.